Los gobernadores se fueron sin hablar y no hubo conferencia ni foto tras la reunión a la que los convocó el presidente de la Nación en Casa Rosada.

El único mandatario provincial que habló fue el mendocino Alfredo Cornejo, quien adelantó que finalmente el Ejecutivo nacional no aplicará el nuevo impuesto al vino y a los espumantes.

Quiénes sí ofrecieron su versión a la prensa fueron los ministros de Hacienda, Nicolás Dujovne, y de Interior,Rogelio Frigerio.

Frigerio señaló que se puso un plazo de una semana para “en el interín, trabajar con cada una de las provincias, puliendo el acuerdo y escuchando contribuciones e inquietudes”.

El único anuncio de peso que hizo Rogelio fue la decisión de cubrir “de manera gradual el reclamo de la provincia de Buenos Aires” en relación al Fondo del Conurbano.

Para ello la Nación se haría cargo del financiamiento y, cuando ese acuerdo se concrete, “la provincia está dispuesta a retirar ese reclamo en la Corte Suprema”, según Frigerio.

 

 

Qué dijo el ministro de Economía

Dujovne, por su parte, insistió en que hay “una propuesta de consenso fiscal” que implica “una ratificación del compromiso del gobierno nacional y las provincias en avanzar en un sendero firme y gradual hacia el equilibrio de las cuentas públicas”.

Y pronosticó que las “provincias en los próximos años van a ver una mejora en su recaudación por el incremento de la masa coparticipable, el crecimiento económico y la ley de responsabilidad fiscal, que les va a significar grandes ahorros”.

Consultado sobre la intención del Ejecutivo nacional de que las provincias reduzcan el cobro de impuestos, el ministro exigió que una “parte del superávit se destine a disminuir impuestos distorsivos, como los sellos y los Ingresos Brutos”